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Detectores fotoeléctricos

detector óptico

Existen diversas marcas de detectores de humos que fabrican modelos ópticos, también conocidos como fotoeléctricos, caracterizados por contener sensores lumínicos que determinan el humo en el ambiente. En este artículo, centraremos la atención en este tipo en concreto, para explicar sus características. Pero, ¿qué ventajas tienen para que decidas instalar estos detectores en tu vivienda o negocio?

Características de los detectores de humos ópticos

La característica principal de este modelo de detector es que recoge las partículas de humo de una forma más innovadora. Aunque tiene un precio algo más elevado que otros sistemas, es la alternativa perfecta para detectar incendios de propagación lenta y con humo negro visible.

Recomendamos su colocación en aquellos lugares donde haya maderas, cuero, lana u otros polímeros, y que pueden ser objeto principal de un incendio.

Funcionamiento de los detectores ópticos

Los detectores de humos fotoeléctricos funcionan mediante el principio de dispersión de luz. Esto significa que, en el interior de la cámara, encontraremos una lámpara led, que es la responsable de emitir la luz, y un fotosensor.

Esta luz penetra en una zona, a la que no tiene acceso el sensor y, cuando se genera un incendio, el humo entra en la cámara y tiñe de negro el medio donde se propaga la luz. El paso siguiente será la aparición de un reflejo de la luz en dicho fotosensor, que hará saltar las alarmas de incendio.

¿Qué ventajas tiene instalar un detector en tu vivienda?

La fácil instalación y la rápida detección que proporciona este elemento hacen que sean muchas las personas que apuestan por instalar el producto en su vivienda u oficina. El modelo óptico aporta una seguridad máxima porque, si se produce un incendio, por ejemplo, en un mueble, ropa del armario o cualquier cortina, enseguida detectará el peligro.

Batería detector de humos

Tipos de detectores fotoeléctricos

Dentro del concepto de detectores fotoeléctricos, podemos clasificarlos en tres grupos destacados.

Detectores infrarrojos

De la misma manera que funciona un rayo de luz, estos modelos utilizan los rayos infrarrojos ante la presencia de humos. Cuando el receptor no recibe la señal de los rayos, significa que existen demasiadas partículas en la recámara, y es cuando se activa la alarma.

Detectores puntuales

En este caso, el emisor de luz y el receptor comparten la recámara, pero no se apuntan directamente. Al entrar partículas externas, el emisor incidirá en el receptor fotoeléctrico para activar la señal de peligro. A diferencia del sensor de infrarrojos, en este caso es la incidencia de la luz la que avisa y no la disminución de esta.

Detectores láser

Gracias a las tecnologías ópticas, este tipo de detector se activa con el oscurecimiento o dispersión, dentro de la cámara del sensor. Al impactar las partículas en las celdas fotosensibles o al disminuir la intensidad del haz de luz, la alarma comenzará a sonar.

Es conveniente que, antes de comprar nuestro aparato, nos informemos de los modelos que ofrecen las marcas. De esta manera sabremos cuál es el que mejor se adapta a nuestras necesidades.