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Detectores de humo térmicos

sensor térmico

Los detectores de humos térmicos son equipos diseñados para la prevención de incendios en un edificio o casa. Los usamos como medida de prevención en aquellos espacios donde se pretende salvaguardar a las personas, haciendo sonar una alarma antes de que un incendio se desarrolle o se extienda.

El detector de humo térmico dispara una alarma en el momento en que detecta hollín en el aire o advierte humo dentro de la superficie de control a la que esté destinado. Su precio es algo más alto que el de un detector de calor, sin embargo previenen con mucha más antelación ya que nos avisa antes de que un fuego pueda ser ocasionado, evitando así el posterior desarrollo del incendio.

Uso y funciones de los detectores de humo térmicos en edificios

En función de su uso en edificios podemos diferenciar tres tipos o modelos:

  • Detectores convencionales: Detectan humo, calor, fuego o cualquier combinación de estos. Suelen instalarse en disposición de lazo e indican una alarma en cuanto detectan dichas sustancias dentro de su campo de acción.
  • Detectores convencionales direccionables: Su funcionamiento es el mismo que los anteriores, pero además nos indican si existe una alarma, tanto por zonas como por elementos de detección. Su funcionamiento es mucho más preciso, ya que proporcionan una mayor información para los servicios de prevención.
  • Detectores inteligentes: Conectados también en lazo, son capaces de cuantificar los niveles de temperatura, humo o fuego y reaccionar con un protocolo programado de antemano.

detector de humo en garajes

¿Cuál son sus principales características?

Son equipos que emiten la señal de alarma cuando detectan en la zona a proteger un aumento en la temperatura. Funcionan a través de la fusión de uno de sus elementos cuando se alcanza una determinada temperatura (alrededor de los 68 ºC). Generalmente, la zona de protección suele ser de unos 30 metros cuadrados y su altura máxima de colocación son 7 metros, aunque en función de las marcas y de los fabricantes, recomendamos consultar sus especificaciones técnicas.

Pueden ser analógicos o digitales, y su activación es posible de dos formas:

  • Detector de calor fijo, en el que se activa una alarma cuando la temperatura detectada es superior a su nivel de programación.
  • Detector termovelocimétrico, en los que la alarma es activada cuando existe un aumento de temperatura en un determinado intervalo de tiempo. Los intervalos de programación son diferentes en función del fabricante.

Resultan, en todo caso, esenciales en aparcamientos cerrados, debido a la exigencia de las normativas que indican que en este tipo de estancias es obligatoria la instalación de sistemas de control de calor y humo. Los detectores de humo, junto con otros elementos de control, nos deben asegurar el accionamiento de los sistemas de ventilación en caso necesario.

Debido a su carácter preventivo, los detectores de humo térmicos están incluidos dentro de las normativas UNE-EN 54 de sistemas de detección y prevención de incendios. Por todas sus características, recomendamos el uso de detectores de humo térmicos en aquellos sitios donde es necesaria la activación de una alarma antes de que se produzca o propague un incendio.